El exdelantero de Club Guadalajara y de la selección mexicana, Omar Bravo, fue vinculado a proceso el pasado 10 de octubre por el delito de abuso sexual infantil agravado, después de que la víctima presentara fotografías y vídeos que documentarían agresiones ocurridas entre los 11 y los 17 años de edad.

Durante la audiencia, se determinó prisión preventiva oficiosa para el exdelantero, quien permanece recluido en el penal de Puerta Grande, en Jalisco, mientras avanza la investigación.
El pasado 11 de noviembre, un juez autorizó una ampliación del plazo de la investigación complementaria por dos meses más, por lo que las autoridades tendrán hasta principios de 2026 para recabar pruebas adicionales antes de definir si el caso procede a juicio oral.
La defensa de Bravo ha impugnado algunas evidencias alegando irregularidades y ha solicitado amparos, mientras que la fiscalía considera que los elementos presentados son contundentes. En tanto, el panorama del exjugador, histórico del Guadalajara, queda marcado por incertidumbre tanto jurídica como profesional.