Estados Unidos completó este jueves su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una decisión histórica que rompe casi 80 años de colaboración internacional.
El gobierno estadounidense justificó el retiro acusando a la OMS de mala gestión durante la pandemia de COVID-19 y falta de reformas internas, sin embargo, expertos advierten que la salida del principal financiador del organismo podría debilitar la vigilancia global de enfermedades, el desarrollo de vacunas y la respuesta ante futuras pandemias.
Este país aportaba cerca del 18 % del presupuesto de la OMS y deja una deuda de cientos de millones de dólares, mientras crece la preocupación por quién liderará ahora la cooperación mundial en salud.
La decisión ha generado debate entre autoridades sanitarias a nivel mundial.