A un año de su creación, el taller de elaboración de velas aromáticas artesanales de Casa Carmen Serdán se ha consolidado como un espacio de aprendizaje, emprendimiento y crecimiento personal para decenas de mujeres, quienes hoy no solo adquieren conocimientos, sino también generan ingresos propios.
Isela Arcos, capacitadora del taller, destacó que este proyecto inició con apenas cinco alumnas y actualmente suma ya 35 participantes, lo que refleja el interés y la confianza en este tipo de iniciativas comunitarias.
“Estamos muy contentas y agradecidas. Empezamos con cinco alumnas y hoy el espacio ya nos queda pequeño. Esto ha crecido gracias al entusiasmo de todas”, señaló.
El taller, que se imparte con el respaldo de una instructora certificada con más de 15 años de experiencia, ha permitido que la mayoría de las participantes desarrollen sus propios emprendimientos, elaborando velas aromáticas y recuerdos personalizados para eventos como bautizos, XV años y celebraciones diversas.
Como parte de este primer aniversario, se realizó una exposición en la Casa de Cultura, donde las alumnas mostraron la variedad de productos que elaboran, incluyendo diseños de temporada y piezas decorativas, evidenciando el nivel de técnica y creatividad alcanzado.
Además de representar una fuente de ingreso, este espacio también funciona como terapia ocupacional, al brindar bienestar emocional a quienes lo integran.
“Nos ayuda mucho, sobre todo a quienes tienen ansiedad o depresión. También tenemos adultos mayores que encuentran aquí un sentido de pertenencia”, explicó Arcos.
El taller mantiene sus puertas abiertas para nuevas personas interesadas, con sesiones los lunes y jueves por la tarde y una cuota accesible destinada únicamente a cubrir materiales, lo que facilita el acceso a más sectores de la población.
Uno de los aspectos más destacados es la diversidad de edades entre los participantes, que va desde los 12 hasta los 72 años, generando una comunidad intergeneracional que comparte experiencias y conocimientos.
A lo largo de este año, ya se han identificado al menos tres historias de éxito de mujeres que han logrado posicionar sus productos incluso fuera del municipio, ampliando su mercado y consolidando sus negocios.
“Lo que buscamos es enseñar, motivar y que todas crezcan por igual. Cada quien le pone su toque, su magia, y eso es lo que hace especial a cada emprendimiento”, puntualizó.
Con este primer aniversario, el taller de velas aromáticas reafirma su compromiso de seguir impulsando la autonomía económica, el bienestar emocional y el desarrollo comunitario, principalmente entre mujeres que buscan nuevas oportunidades para salir adelante.


