Una investigación que se remonta a 2018 derivó en la vinculación a proceso de Luis N., de 67 años, señalado por su probable responsabilidad en el delito de violación agravada en contra de su propia hija.
De acuerdo con los antecedentes expuestos por la Fiscalía General del Estado de Puebla, las agresiones presuntamente habrían ocurrido de manera reiterada desde que la víctima tenía 11 años, situación que el imputado habría cometido aprovechando la relación de confianza existente entre ambos.
La investigación señala que el episodio más reciente habría ocurrido el 9 de septiembre de 2026, al interior de un hotel ubicado en Teziutlán, donde la menor habría sido nuevamente víctima de una agresión sexual mediante violencia.
Tras las investigaciones y la presentación de los datos de prueba ante la autoridad judicial, el pasado 24 de septiembre se determinó vincular a proceso a Luis N. por el delito de violación agravada.
Como medida cautelar, el juez impuso prisión preventiva oficiosa, por lo que el imputado permanecerá privado de la libertad mientras avanza el proceso.
La autoridad judicial estableció además un plazo de dos meses para la investigación complementaria, periodo en el que la Fiscalía continuará reuniendo elementos relacionados con el caso.
La dependencia señaló que continuará las diligencias bajo una perspectiva de género y con medidas de protección integral para la víctima.
Más allá del proceso judicial, este tipo de casos también pone sobre la mesa la importancia de que madres, padres y personas cuidadoras mantengan atención sobre cambios de conducta, miedo, aislamiento, rechazo hacia alguna persona o cualquier otra señal que pueda representar una alerta en niñas, niños y adolescentes.
Escuchar, brindarles seguridad y buscar ayuda profesional y de las autoridades puede ser determinante para interrumpir una situación de violencia.
