Hueyapan, Pue.— Un incidente de alto riesgo se registró el pasado 5 de mayo en la comunidad de Maloapan, donde el presidente municipal de Hueyapan, Alfonso Lino Pozos, denunció haber sido víctima de un presunto intento de linchamiento durante una gira de trabajo.
De acuerdo con el propio edil, acudió a la localidad con el objetivo de integrar un comité de obra para la ejecución de proyectos con recursos municipales; sin embargo, afirmó que al llegar fueron interceptados por un grupo de personas a quienes calificó como “delincuentes”, lo que derivó en una agresión directa contra su comitiva. El alcalde aseguró que la situación escaló a un intento de homicidio, por lo que solicitó la intervención urgente de autoridades estatales y federales.
No obstante, el contexto del conflicto revela una problemática más compleja. Maloapan es una comunidad en disputa territorial entre los municipios de Hueyapan y Atempan, lo que ha generado tensiones desde tiempo atrás. Versiones locales señalan que autoridades ya habían advertido sobre el riesgo de ingresar a la zona en medio del conflicto, recomendación que el edil habría ignorado, detonando la confrontación.
A esto se suma que, durante el altercado, varios de los presentes se encontraban en estado de ebriedad, lo que habría contribuido a exacerbar los ánimos y propiciar una reacción violenta por parte de los pobladores, evidenciando un escenario de descontrol generalizado.
En su posicionamiento, Lino Pozos también hizo un llamado al Gobierno del Estado para intervenir de manera inmediata en la resolución del conflicto limítrofe, al tiempo que señaló una presunta omisión por parte del Congreso del Estado de Puebla ante la falta de լուծución a esta disputa territorial.
El caso pone en evidencia no solo la urgencia de atender los conflictos agrarios y jurisdiccionales en la región, sino también la responsabilidad de las autoridades de actuar con prudencia en contextos de alta tensión social, donde cualquier decisión puede escalar rápidamente a hechos de violencia.




