Teziutlán, Pue.- El Pueblo Mágico de Teziutlán fue sede del Segundo Taller de Capacitación para la Conformación de Comités Comunitarios de Prevención y Reducción de Riesgos 2026, encuentro en el que participaron autoridades estatales, municipales, representantes del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y organismos internacionales.
Durante la jornada se firmó un acta compromiso para fortalecer la integración de estos comités en municipios de las sierras Norte y Nororiental de Puebla, regiones consideradas entre las más expuestas a fenómenos naturales debido a sus condiciones geográficas y de asentamiento poblacional.
En el evento, la presidenta municipal de Teziutlán, Karla Martínez Gallegos, señaló que el municipio cuenta con un Atlas de Riesgo actualizado, herramienta utilizada para identificar zonas vulnerables y apoyar la planeación de acciones preventivas ante posibles contingencias.
Por su parte, María de los Ángeles Ballesteros, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial del estado, indicó que pocos municipios en Puebla cuentan con este instrumento actualizado. También señaló que las estrategias de prevención buscan enfocarse en localidades con mayores niveles de vulnerabilidad.
De acuerdo con datos presentados durante el taller, más del 79 por ciento de la población del estado vive en condiciones de vulnerabilidad frente a desastres naturales. Además, se informó que 566 mil 944 habitantes de 21 municipios de las sierras Norte y Nororiental podrían verse beneficiados por las acciones derivadas de la conformación de los comités comunitarios.
Las autoridades señalaron que las comunidades rurales enfrentan mayores riesgos debido a la construcción de viviendas en zonas cercanas a laderas, barrancas y cauces de ríos, áreas susceptibles a deslaves e inundaciones.
Uno de los antecedentes más relevantes en la región ocurrió en 1999, cuando la Depresión Tropical Número 11 provocó lluvias intensas que derivaron en inundaciones y deslaves en Teziutlán y municipios vecinos, dejando pérdidas humanas y daños materiales.
La capacitación forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la organización comunitaria y la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales en municipios considerados de alta vulnerabilidad.


